elegir un videoconvertidor

Un videoconvertidor es una herramienta que nos permite cambiar el formato de un vídeo a otro más acorde a nuestras prestaciones y nos puede servir para:

  • Encontrar un formato compatible con el programa de videoedición que vamos a utilizar.
  • Reducir el peso del archivo, sacrificando la mínima calidad posible.
  • Poder adaptarlo a un dispositivo en concreto (por ejemplo, puede ser que el formato MKV no sea compatible con un móvil antiguo, por lo que usaremos el 3GP para conseguir que se reproduzca).

Videoconvertidores cómo Movavi se han conseguido hacer con el mercado (para saber más sobre este software siempre puedes visitar su sitio web). Pero en los últimos años se han disparado la cantidad de video-convertidores del mercado, por lo que tomar la decisión del más adecuado para nosotros no siempre es sencillo.

Por ello, hemos preparado un listado de criterios en los que te puedes basar para encontrar el que necesitas.

Consideraciones a tener en cuenta a la hora de elegir un convertidor de vídeo

  • Rapidez: Aunque la rapidez de la conversión depende de la potencia de la CPU y de la cantidad de memoria RAM disponible, el programa en si también tiene mucho que decir en cuanto a manejo de recursos se refiere. Elige un tipo de software que trabaje lo más rápido posible y evitarás desesperarte siempre que hagas la conversión.
  • Formatos de vídeo: Necesitamos que el programa pueda trabajar con multitud de formatos de vídeo, y que se vaya actualizado su base de datos para tener compatibilidad con los nuevos que puedan aparecer. La mayoría de los conversores trabajan con los formatos más populares, y tienen problemas cuando queremos cargar un vídeo con un formato desconocido. A mayor cantidad de formatos de vídeo disponibles, más práctica resultará la aplicación.
  • Funciones de edición: Sería interesante que la herramienta nos permitiese trabajar con otras funciones cómo de rotación, de recorte, estabilización de clips, de mejora de calidad, etc.
  • Formatos de audio y de imágenes: Y nunca se sabe cuándo vamos a necesitar hacer una conversión de sonido (por ejemplo, sacar una canción de un videoclip) o reducir la calidad de una imagen. Por ello, el conversor de vídeo también debería tener soporte para trabajar con imágenes y con audio.

Si sigues estos criterios podrás elegir un videoconvertidor de la mejor calidad.

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