¿Antes era más barato irse de fiesta? Muchos jóvenes han crecido y salido de marcha con el euro, por lo que están acostumbrados a que les cobren de seis a diez euros por un cubata o a tener que pagar precios por entrar a un buen local de fiesta. Y cuando oyen hablar a sus padres de que antes era más barato les cuesta creerlo. Pero, ¿era realmente así?

Con 1.000 pesetas te ibas de fiesta y volvías a casa con dinero

Pues si, aunque a muchos jóvenes les cueste creerlo con 1.000 pesetas uno podía salirse de marcha y regresar a casa con dinero.

Lejos de los altos precios que hay ahora, tomarse una copa en alguna discoteca costaba entre 200 y 300 pesetas o si querías una jarra de cerveza eran 300 pesetas. En el caso de que quisieras comer algo, por menos de 500 pesetas podías comer algo decente antes de regresar a casa, y aún te sobraba un poco de dinero para coger el autobús, que por aquel entonces costaba tan solo 100 pesetas, lo que ahora vendrían a ser 60 céntimos.

Con 1.000 pesetas se podía hacer mucho en una noche de fiesta

Pero con la llegada del euro, el redondeo afectó negativamente a los que adoraban salir un fin de semana de marcha. Las copas pasaron a valer 3 euros, para posteriormente pasar a costar más de 6 euros, y en algunos locales hasta 10 euros. ¿Y si lo que quieres es únicamente beber agua? Pues hay discotecas que te pueden cobrar hasta 5 euros por una botella pequeña que en un supermercado cuesta menos de 20 céntimos. Por supuesto el transporte también redondeo hasta llegar a 1,5 euros en algunas localidades, mientras que en otras ha sabido mantenerse estable.

Ahora los jóvenes deben ideárselas a la hora de ir a las discotecas para poder sacar el máximo partido a la noche, porque si no, se pueden dejar más de 20 euros en una sola noche (y mucho más).

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